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sábado, 12 de octubre de 2013

La ley de Zipf y las 1000 palabras más usadas



Hoy quiero relacionar dos conceptos curiosos: la frecuencia de uso de las palabras de un idioma y la llamada ley de Zipf, que definiré más tarde.

Esto viene a cuento porque se ha puesto de moda al aprender un idioma por Internet, empezar a hacerlo aprendiendo las 1000 palabras más comunes del mismo.
Uno puede encontrar en Wikipedia un compendio de listas hechas por otra gente:

http://en.wiktionary.org/wiki/Wiktionary:Frequency_lists

Mi favorita, basada en textos de Opensubtiles, ha sido la creada por este bloguero:

http://invokeit.wordpress.com/frequency-word-lists/

El método tiene sentido. A menudo en los libros de texto de idiomas aparecen vocabulario y expresiones que nadie usaría en la vida. Mejor empezar con lo más frecuente.


Además se basa en un principio, que se define habitualmente como la ley de Zipf. Según el cual, la palabra más usada de un idioma se usa el doble que la segunda más usada, y el triple que la tercera, y cuatro veces más que la cuarta etc.
Es decir, la frecuencia de aparición de una palabra tiene una proporción inversa al orden de la misma.

Usando una fórmula:
[Frecuencia de la palabra N = Frecuencia de la palabra más común / Orden de palabra N]




Ahora bien, ¿se cumple realmente esta ley?
Hoy en día, se puede experimentar fácilmente con las listas que he enlazado arriba. Por ejemplo con las palabras más usadas del idioma ruso.







Palabra       Frecuencia   Resta entre una palabra y la anterior

я  589078
не  515140 73938
что  391122 124018
в  352391 38731
и  347034 5357
ты  326376 20658
это  301119 25257
на  195048 106071
с  169191 25857
он  153142 16049

La ley no se muestra con total exactitud. De hecho la segunda mayor diferencia se da entre el séptimo y el octavo. Pero sí a rasgos generales. La primera palabra я ("yo") se usa 4 veces más que la décima он (él). Tal proporción no se mantiene a partir de ahí. Sería matemáticamente imposible. Las diferencias son cada vez más pequeñas a medida que nos alejamos de los primeros términos. De hecho la undécima palabra (fuera de mi gráfico) aparece sólo 1,2 veces más que la veinteaba.

En conclusión, el aprendizaje de las palabras más comunes de un idioma es un método efectivo de aprendizaje.

Otra conclusión aparente tras ver la lista rusa (o cualquier otra): los humanos somos perezosos. Las palabras más frecuentes son las más cortas.



miércoles, 30 de noviembre de 2011

Conocimiento de inglés por países






El siguiente gráfico muestra el conocimiento de inglés en varios países de la UE.

Exceptuando la estúpida inclusión de Malta, donde el inglés es idioma oficial, el gráfico es bastante indicativo:

Los países nórdicos, donde la educación es superior y la inversión en ella mayor, tienen números astronómicos. Algo que que los visitantes españoles allí siempre corroboran.

Países del este/centro de escaso PIB tienen resultados predeciblemente mediocres. Caso curioso el de los rumanos, cuyo idioma (derivado del latín y lenguas eslavas) les permite aprender español en un par de meses, pero se les atraganta el inglés.

Algo que el estudio no indica es que los licenciados de esas zonas sí hablan inglés frecuentemente, a diferencia del siguiente grupo.

Porque los países mediterráneos son un desastre, a pesar de haber partido de mejores condiciones económicas y de tener una inversión en educación mayor.
Por supuesto ahí destaca España, el quinto peor del estudio.

No hay excusas. El inglés es un idioma fácil. Seguramente el más fácil de los idiomas europeos importantes. No creo, como propone Rajoy, que se deba estudiar desde los 3 años. Sí creo que el sistema de educación repite las mismas ideas continuamente (en carreras aun se estudian las frases condicionales) y es poco exigente.

Para finalizar, dos consecuencias positivas para un gobierno (no para sus ciudadanos) de que la gente de su país no sepa inglés.

-Es más sencillo para los grupos políticos manejar a una población que no sabe inglés. Berlusconi no controla los medios extranjeros.
-Ralentiza la marcha de los jóvenes con carrera al extranjero.